Tiempo aproximado: 1 sesión.
OBJETIVOS DIDÁCTICOS
Comprender que la expresión del hecho religioso ha ido evolucionando.
Conocer las religiones antiguas más destacadas.
DESARROLLO
1. Del totemismo al matriarcado
1.1. El totemismo
1.2. El matriarcado
2. La religión en Mesopotamia
2.1. Creencias o doctrinas
2.2. Normas de vida
3. La religión en el Antiguo Egipto
3.1. Creencias o doctrinas
3.2. Normas de vida
4. La religión grecorromana
4.1. Creencias o doctrinas
4.2. Normas de vida
5. La Religión celta
5.1. Creencias o doctrinas
5.2. Normas de vida
6. Las religiones precolombinas
6.1. Creencias o doctrinas
6.2. Normas de vida
7. Tabla de los dioses de las religiones antiguas
Ya hemos visto en el primer tema que en la Prehistoria los seres humanos vivían como nómadas. Se agrupaban en pequeñas tribus que se desplazaban constantemente d eun territorio a otro en busca de caza.
Los resultados de las cacerías se atribuían a fuerzas de la naturaleza: sol, lluvia, un posible señor de los animales… Antes de efectuar una expedición se invocaba a estas fuerzas de la naturaleza. Así que éstas formaron parte de las primeras manifestaciones religiosas humanas.
Esta religiosidad basada en la caza se expresó a través del TOTEMISMO. Luego evolucionó hacia el MATRIARCADO, cuando las sociedades se asientan en un territorio.
Algunas tribus nómadas expresaron su dimensión religiosa divinizando a los animales. Creían en la existencia de una especie de “señor de los animales”.
Era frecuente que cada tribu adorase al animal que lograba cazar con mayor frecuencia. Con el tiempo construyeron imágenes de estos animales y esta imagen pasó a ser símbolo de la tribu. Esta imagen divinizada recibe el nombre de TÓTEM.
El tótem tiene un doble origen: el sentimiento religioso propio de los seres humanos y la preocupación tribal por obtener presas de caza.
El fin de la última glaciación (hace unos 10.000 años) significó un duro golpe para el sistema de vida nómada: los grandes animales propios de climas fríos empezaron a escasear y la caza tuvo que disminuir.
Los humanos se adaptaron a este cambio y empezaron a explotar los cereales que antes eran sólo silvestres. Así nació la agricultura. Las tribus nómadas se convierten en sedentarias y empiezan a domesticar algunos animales.
Al disminuir la importancia de la caza, la mujer pasó a ser protagonista en la comunidad, pues era ella quien recolectaba las plantas y vigilaba el ganado… Nace junto a este nuevo papel una nueva concepción religiosa: EL MATRIARCADO.
Ya no se considera a la divinidad como señor de los animales, animal sagrado o protector de la caza, sino como mujer: aparecen las diosas.
Estas diosas seguían personificando a las fuerzas de la naturaleza, pero ahora ya no simbolizaban el poder de la caza, sino la capacidad de dar a luz. Y esto se compara con la Madre Tierra, de la que surgen las plantas que alimentan a los humanos. Numerosas esculturas prehistóricas de esta época que eran adoradas y veneradas, representaban a la mujer con exagerados atributos de feminidad.
EN LA CUENCA MEDITERRÁNEA el culto a la diosa madre solía seguir estos ritos:
La sacerdotisa, que representaba a la diosa, una vez al año debía casarse con un hombre que representaba a la simiente y quedar encinta, lo que simbolizaba la tierra de la que brotan las plantas. En la época de cosecha, el marido de la sacerdotisa era sacrificado para poder renovar el ciclo. Con el tiempo, este rito se irá suavizando.
Es la religión más antigua de la que se conservan documentos escritos. Mesopotamia coincide con la zona que ocupan hoy Iraq, Irán y Siria y fue una zona que gozó de gran prosperidad desde el año 5.000 al 2.000 a.C. Era la región bañada por los ríos Tigris y Éufrates.
Durante esa época se construyeron grandes ciudades (Babilonia, Ur, Nínive…), lo que dio origen a una economía más compleja y al comercio. Nacen los artesanos, comerciantes… Uno de los mayores avances mesopotámicos fue la escritura. Se escribía sobre tablas de arcilla.
El Politeísmo. Creían en la existencia de varios dioses y diosas. Cada fenómeno natural y cada aspecto de la vida humana se explicaban mediante un dios.
Los dioses más importantes son:
MARDUK: dios creador
ANU: dios del cielo.
ENLIL: dios de la tormenta
ENKI: dios de las corrientes de agua
INANNA: diosa de la fecundidad y la guerra.
Pero hay otros muchos dioses.
Los mitos. Mediante mitos explican el origen de la existencia humana. Creían que los dioses han creado al ser humano para que éste se hiciera cargo de las tareas que los dioses no querían realizar por sí mismos.
Astrología. La invención de los horóscopos y la astrología se debe a la religión mesopotámica. Los mesopotámicos veneraban a los astros como dioses y les atribuían personalidad. Esto permitió establecer un calendario y un rudimentario mapa celeste. Sentó las bases de la futura astronomía. El curso de los astros servía para hacer predicciones (astrología). Pensaban que el destino está escrito en los astros (concepción determinista de la condición humana)
Adivinación. Los métodos de adivinación no se limitaban a la astrología. Leían el futuro en el vuelo de los pájaros, incluso en sus entrañas. También, en las diferentes formas de humo.
LOS ZIGURATS
Durante el segundo milenio antes de Cristo en la región de Mesopotamia se levantaron multitud de «zigurats». Algunos de ellos se construyeron aprovechando la altura de las montañas, otros se realizaron superponiendo ladrillos de barro y paja.
Eran auténticas «montañas sagradas» sobre las cuales se realizaban sacrificios en honor de los dioses.
Quienes inventaron estas construcciones deseaban estar cerca del cielo, llevados de la creencia que los dioses habitan en lo alto.
Por primera vez se construyeron edificios en los que se rendía culto a los dioses y se rezaba. Todas las ciudades se organizaban en torno a estos nuevos edificios, los templos. Cada templo (zigurat) estaba dedicado a un dios importante. La clase sacerdotal hablaba en los templos y se encargaba de oficiar los ritos y velar por las estatuas de los dioses. En algunos períodos, el rey fue proclamado también gran sacerdote (se establecía, así, una relación entre el poder político y el poder religioso). Todos rendían culto a la divinidad: los agricultores cultivaban las ofrendas a los dioses, los artesanos creaban objetos para el culto.
La civilización egipcia se extendió desde el 3.000 a.C. hasta el siglo I d.C. Los egipcios desarrollaron una religión compleja, con muchos dioses diferentes. Comenzó con la idea de que cada ser viviente tenía un espíritu, por eso algunos dioses estaban asociados a lugares concretos. Sin embargo, con el paso del tiempo, algunas deidades adquirieron importancia nacional, por ejemplo, los soberanos del inframundo Osiris e Isis, y el dios Sol. Los antiguos egipcios se establecieron a lo largo del río Nilo, desde el delta, hasta la moderna Asuán en el sur. El río proporcionaba agua para el regadío y un lodo negro especialmente fértil.
- La Creación. El dios Atón-Ra fue el creador del mundo y luego se dio a sí mismo forma humana.
- Dioses animales. Muchos dioses tenían forma animal: el pacífico dios-vaca, escarabajo o halcón, o los temibles dioses cocodrilo o escorpión. Una de las más populares era Bastet, diosa de los alumbramientos y el amor sexual, representada como un gato. La diosa-cobra protegía al faraón.
- Las crecidas del Nilo. Hapy era la diosa de las crecidas del Nilo, con grandes pechos y abultado vientre (símbolos de la fertilidad).
- Muerte y más allá. Los egipcios creían que las almas de los muertos iban a una región llamada “Duat”. Para entrar en ella, el difunto debía pasar una especie de juicio ante los dioses consejeros en la sala del trono del dios Osiris, para demostrar que había llevado una vida buena. Los muertos eran momificados y conservados con el fin de que pudieran utilizarlos en el otro mundo. Cuando moría un egipcio se recitaban oraciones del “Libro de los Muertos” para protegerlos en su camino hacia el Duat. Anubis era hijo de Osiris y se le consideraba el protector de los muertos. Se le representaba como a un chacal.
Faraones y Reyes. Se pensaba que el faraón era el hijo del dios sol o su reencarnación. Los egipcios creían que los principales dioses participaban en la coronación del faraón para darle rango divino.
Las pirámides. Los faraones o reyes eran enterrados en pirámides construidas con enormes piedras con el fin de ayudarles a alcanzar la vida eterna. En el centro, la cámara funeraria con el sarcófago del faraón valiosamente decorado, junto a sus posesiones. La forma de las pirámides rememoraba el montículo donde estaba el dios Ra durante la creación.
El culto en el templo. A lo largo de todo Egipto se edificaron templos dedicados a diferentes dioses. La gente creía que el dios realmente vivía en su templo. Los sacerdotes hacían ofrendas de comida, quemaban incienso y esparcían agua sagrada para mantener puro el templo.
Los sacerdotes. Los sacerdotes jefes se contaban entre las personas más importantes de Egipto. Dirigían las propiedades del templo y actuaban como representantes del faraón en el templo. A las órdenes de estos había otros muchos sacerdotes con tareas menos importantes.
La Magia. Los seglares tenían un papel insignificante en la religión egipcia. Contaban con sus propios dioses del hogar y con encantamientos mágicos para protegerse de la enfermedad y los peligros. Mucha gente llevaba amuletos con símbolos de los dioses.
EL RITO DE LA MOMIFICACIÓN
Los verdaderos maestros de la momificación fueron los egipcios, que es un técnica para conservar a sus muertos más apreciados. Estos son los pasos que había que dar:
1. Se sacaba el cerebro del difunto por la nariz y también los intestinos, empleando instrumentos de metal.
2. Las vísceras eran guardadas en los llamados vasos canopos con distintas soluciones aromáticas.
3. Extraído el corazón, se ponía en su lugar un escarabajo.
4. El cuerpo era cuidadosamente lavado y durante cuatro semanas permanecía envuelto en sal. Después de ser lavado de nuevo, se secaba durante 70 días.
5. El cadáver se rellenaba con masilla, arena, resina, serrín o lino y materias aromáticas.
6. Los embalsamadores cortaban el cabello de los hombres, peinaban el de las mujeres y afeitaban el pubis de ambos.
7. Se envolvía el cuerpo con vendas de lino y paños, adornándolo en cada vuelta con objetos.
8. La momia se colocaba en sarcófagos que encajaban unos dentro de otros.
9. Se añadían piezas íntimas del ajuar funerario dentro de los sarcófagos.
La embajada de Egipto ha habilitado dos enlaces para poder ver las pirámides por dentro:
Tomb of Menna in the Theban Necropolis
https://my.matterport.com/show/?m=vLYoS66CWpk
Tomb of Queen Meresankh III (G 7530-7540)
La civilización griega fue muy rica y su religión politeísta, muy compleja. Cuando los romanos conquistaron Grecia en el siglo II a.C. asimilaron la religión del pueblo invadido, aunque cambiaron muchos nombres. Por ello esta religión es conocida como grecorromana. Los dioses de ambos adoptaban forma humana y controlaban diferentes aspectos de la vida. Se comportaban como humanos: tenían su propio carácter, sus amores y sus conflictos.
Se adoraba a un dios concreto cuando se necesitaba su ayuda. Por ejemplo, una mujer griega que espera un hijo podía hacer ofrendas a Artemisa, diosa de los alumbramientos, mientras que un emperador romano a punto de entrar en combate podía prometer la construcción de un templo en honor de Marte, dios de la guerra.
El politeísmo grecorromano incluía un gran número de dioses y diosas. Entre ellos los más destacados eran los siguientes:
Mitología. Los griegos y después los romanos van a dar explicación a todos los aspectos de la vida mediante mitos en los que cobran protagonismo sus dioses. He aquí dos ejemplos:
El origen del mundo
Anterior a todas las cosas fue Caos, y después Gea (la Tierra), de ancho pecho, mansión perenne y sólida de los inmortales. Y de Caos nacieron Érebe (tinieblas) y la negra Noche; y de la Noche, al unirse amorosamente con Érebe, nacieron Éter y el Día. Gea engendró primero al Cielo Estrellado (Urano), para que la cubriera totalmente…
La vida después de la muerte
Cuando una persona muere, su alma acude a la orilla de la laguna Estigia, frontera que separa el mundo de los mortales del Hades o reino de los muertos. El barquero Caronte es el encargado de transportar las almas de un lado al otro de la laguna. Pero sólo lo hacía con aquellas almas que habían recibido honras fúnebres.
La religión de los griegos y romanos era formalista, es decir, los actos privados y públicos seguían las normas o rituales establecidos, pero raras veces interfería en los actos morales. Por ello, más que normas de vida éticas, la religión dictaba normas para realizar ceremonias religiosas que invocaban la protección y el favor de los dioses. Éstas son las más destacadas:
Sacrificios. Ofrendas para obtener algún favor. Solían ser sacrificios animales.
Purificaciones. Con agua y solían llevarse a cabo después del nacimiento o la muerte de una persona.
Oráculos. Consistían en la transmisión de las palabras de un dios a los humanos. La gente corriente iba al santuario de un oráculo para pedir consejo a un dios. La divinidad respondía, normalmente, a través de un sacerdote o sacerdotisa. A veces se usaba un médium llamado Pitonisa. El oráculo griego más famoso se encontraba en Delfos. También se conseguían mediante la lectura de las entrañas de animales sacrificados o el vuelo de los pájaros.
Las tierras de los celtas eran las actuales Irlanda, Inglaterra y el norte de Francia. La religión celta tenía numerosos dioses, muchos de los cuales controlaban la fertilidad, las cosechas abundantes, la comida y las estaciones. Al cabo del año celebraban fiestas en cada estación. Aunque no han dejado muchos vestigios escritos, conocemos su religión a través de los romanos, que los conquistaron.
El tres era el número sagrado para los celtas y muchos mitos mencionan grupos de tres divinidades. Danna, la madre diosa, en particular, aparece como tres mujeres. Sucellus era el dios de la Primavera, también conocido como el rey de los dioses. Cernunnos es uno de los más antiguos. Se le representaba con la cornamenta de un ciervo y era el Señor de las Bestias. Era el dios de la abundancia, uno de los más poderosos. Epona, Diosa de los caballos, la fertilidad y el agua. Siguió siendo popular tras la dominación romana. Taranis es el dios del trueno, figura similar a Júpiter.
Lugh, llamado “el Resplandeciente”, era el dios del sol.
Los Druidas, eran los líderes religiosos celtas. Estaban muy preparados y aprendían su arte oralmente. Controlaban la vida religiosa de los celtas, presidían los sacrificios, daban consejos sobre cuestiones religiosas y predecían cuándo era el mejor momento para recoger la cosecha o llevar a pastar el ganado. También tenían conocimientos sobre hierbas y curaciones y actuaban como jueces en las disputas.
Lugares sagrados. Los celtas rendían culto a los dioses junto a un árbol, un lago, un manantial o una ladera asociada con sus dioses.
Ya sabemos que el hecho religioso es universal, es decir, se encuentra en todas las culturas y en todas las épocas. Las religiones que existían en América antes del descubrimiento de Colón se denominan precolombinas. Es decir, anteriores a 1492. Entre ellas destacan las de las civilizaciones azteca, inca y maya.
Politeísmo. Creen en la existencia de diversos dioses y diosas: Quetzalcoatl (el dios azteca de la creación), Itzamná (el Júpiter maya), Inti (el Sol, dios de los incas)…
Mitología. También ofrecen respuestas mitológicas a cuestiones como el origen del mundo u del ser humano. Dichas respuestas afirmaban la existencia de una divinidad creadora que habla de cielo, los pobladores de la tierra y del nacimiento de los animales.
Unión con la naturaleza. Los dioses suelen ser divinizaciones de astros, de fenómenos meteorológicos y también de animales.
Fiestas sagradas. Algunas de ellas hacían referencia a las cosechas y la agricultura en general.
Templos. Se encuentran todavía hoy muchos vestigios de las civilizaciones precolombinas entre los que destacan también templos dedicados al sol, a los guerreros… Destacan las ruinas de Machu Picchu (de los Incas en Perú), las ruinas del Valle de Tenochtitlan (de los aztecas, en México), y las ruinas de Chichén Itzá (de los mayas, en Cancún, México).
Sacrificios humanos. Las ofrendas de los dioses incluyen sacrificios humanos en diversos cultos precolombinos y de muy diversas formas: por flechas, por decapitación, por desollamiento y por extracción del corazón. También se dan casos de antropofagia.
Animismo, Fetichismo. Ceremonias mágicas.