Tiempo aproximado: 1 sesión.
OBJETIVOS DIDÁCTICOS
Comprender la importancia de los grandes monoteísmos.
Profundizar en el estudio y comprensión del Islamismo.
Relacionar las tres grandes religiones monoteístas.
Tratar de entender los principales problemas y conflictos que mantiene hoy en día el Islamismo con otras culturas y religiones.
DESARROLLO
1. El Islam
2. Origen y fundador.
3. Creencias o doctrinas.
4. Escritos Sagrados.
5. Normas de vida del Islam.
6. Celebraciones y Culto.
7. El Islam actual.
Los seguidores del Islam se llaman musulmanes. El término Islam significa “sumisión”, y la fe implica sumisión incondicional a la voluntad de Dios, que los musulmanes llaman Alá, palabra musulmana que significa “el Dios”.
Los musulmanes creen que su fe fue revelada al profeta Mahoma por Dios, cuyas palabras fueron luego escritas en el libro islámico sagrado, el Corán.
Poco tiempo después de que la fe fuera revelada a Mahoma, el Islam se extendió rápidamente por todo el Oriente Medio y por el norte de África. El Oriente Medio es todavía el centro del mundo islámico. A veces se ha considerado como la religión contraria a los valores occidentales, tanto por parte de los musulmanes, como por el lado occidental. Algunos de los conflictos mundiales surgen de esta mala interpretación del Islam.
El Islam es la religión que más rápidamente se ha extendido en el mundo. Actualmente hay más de 1.000 millones de musulmanes en todo el mundo. Nuestro país ha sido mayoritariamente musulmán durante más de seis siglos.
Los musulmanes creen que el Islam ha existido siempre como una forma de vida que Dios planeó para la humanidad. Dios envió una serie de profetas, como Musa (Moisés) para atraer a la gente a la fe verdadera… Serie que culminó con Mahoma, como mensajero de Dios.
MAHOMA
El profeta Mahoma (570-632) nació en la ciudad de La Meca, en la actual Arabia Saudí. Quedó huérfano muy pronto y fue criado por su abuelo y su tío. Tuvo una gran relación de amistad con su primo ‘Ali, de quien luego hablaremos. Más tarde trabajó como comerciante y fue contratado por una viuda llamada Jadiya para conducir caravanas a través de la península arábiga. En sus viajes, Mahoma conoció a mucha gente que creía en un solo Dios, en contraste con los habitantes de Arabia, que eran politeístas. A los 25 años Mahoma se casó con Jadiya y tuvieron cuatro hijos.
Cuando nació Mahoma, La Meca era una próspera ciudad mercantil y un importante centro religioso. La Kaaba, un santuario de la ciudad, contenía estatuas de dioses y diosas tribales que los árabes adoraban.
Cuando tenía aproximadamente 40 años, Mahoma se interesó por la variedad de dioses que adoraban en Arabia. Iba a menudo al monte Hira, en las afueras de La Meca, para meditar sobre la naturaleza de Dios. Allí recibió una revelación de Dios llevada por el ángel Jibril (Gabriel). Las revelaciones de Mahoma fueron recogidas luego en el Corán. Según la tradición, Jibril le llevó de La Meca a Jerusalén, donde ascendió al cielo desde una roca del templo. Allí Dios le dio instrucciones sobre la oración y la práctica diarias. Actualmente en ese mismo lugar de Jerusalén hay una mezquita muy famosa por lo que se conoce como la cúpula de la roca.
En La Meca, Mahoma predicó la existencia de un solo Dios (Alá) que le condujo a conflictos con los líderes religiosos locales. En el año 622 Mahoma abandonó La Meca. Su migración a Medina se conoce como la HÉGIRA y señala el comienzo del calendario islámico.
En Medina, Mahoma convirtió a la mayoría de la población al Islam y se convirtió en líder de una comunidad musulmana organizada. La oposición de La Meca condujo a sangrientas batallas entre las dos ciudades. Mahoma conquistó La Meca en el 630, se apoderó de la Cava y eliminó las estatuas de oro de los dioses.
Hacia el año 632, la influencia de Mahoma se había extendido por toda la península arábiga. Realizó la peregrinación anual a la Kaaba, en la Meca. El décimo día de la peregrinación predicó su último sermón, en el que animó a los musulmanes a tratar a los demás como hermanos y mantener la unidad del Islam. Mahoma murió en brazos de su mujer favorita. Aisha. En Medina se construyó una mezquita para albergar su tumba.
DESPUÉS DE MAHOMA
Los califas dirigieron el mundo islámico tras la muerte de Mahoma. El primero fue Abu Bakú, el padre de Aisha, mujer del profeta. Le sucedieron Omar, Utman y ‘Ali (el primo del profeta).
661-750. La primera dinastía de califas hereditaria fue la de los Omeyas, parientes de Utman, pero enemigos de ‘Ali. Esto provoca un primer cisma en el seno del Islam. Los partidarios de ‘Ali darán lugar al movimiento Shií. Las conquistas de los Omeyas establecieron el Islam en gran parte de Asia Central, norte de África y España.
750-1258. La dinastía Abasí, con sede en Bagdad, gobernó un enorme imperio en un período cultural de gran desarrollo.
Después entran en juego otros grupos que ejercen su influencia en diferentes épocas y lugares (Mongoles, Safawíes, Mogoles, Otomanos…)
El Islam es una religión monoteísta. Su Dios es Alá y las creencias o doctrinas más importantes las podríamos resumir en estos tres apartados: Alá, la Sharía y el Paraíso.
ALÁ
Los musulmanes no intentan comprender la grandeza de Dios porque es inalcanzable. Alá es un ser único: no fue creado y no hay ningún otro ser comparable a él. El creador del cosmos es todopoderoso, misericordioso y compasivo. Tiene 99 nombres conocidos como los más hermosos, que son recitados durante el culto.
SHARÍA
La Sharía es el conjunto de elementos que constituyen la religión islámica, los preceptos, la ley canónica. Su ámbito es mucho más amplio que cualquier otro concepto occidental de ley, pues se extiende a todos los aspectos de la vida. Un tribunal humano jamás se atrevería a imponer alguna de sus partes (eso queda para el tribunal divino). La Sharía es el derecho islámico, revelado por Dios, al que todo musulmán, desde el califa al esclavo, debería intentar aproximarse.
Las fuentes de este derecho son sagradas: el Corán y el Hadith (tradición, sunna). Pero si hay algún tema que no esté cubierto por la Sharía, puede usarse el principio de analogía o aceptarse las observaciones de la comunidad musulmana (mediante el consenso o la jurisprudencia, es decir, la interpretación de la ley divina realizada por doctores de la ley).
Podríamos decir que la Sharía es un código moral (con penas y castigos). Regula incluso los actos sociales y la alimentación. Está prohibido comer cerdo y el resto de animales deben ser sacrificados ritualmente hasta extraerles toda la sangre por ser motivo de impureza. A los alimentos permitidos se les denomina comida halal.
PARAÍSO
Los musulmanes creen en un juicio final al que seguirá una vida en el cielo o en el infierno. Alá recompensará a aquellos que creen en él con un lugar en el paraíso, pero castigará a quienes no crean en él, condenados a un lugar de tormento.
La base de la fe islámica es el Corán, la sagrada escritura que los musulmanes consideran palabra de Dios. El Corán habla de Dios y su grandeza, de la necesidad de obedecerle, del castigo infligido a quienes no le obedecen y del papel de Mahoma como mensajero de Dios. El Corán también contiene una rica enseñanza acerca de la familia y la comunidad.
Este material se complemente con la sunna o “sendero”, que es el conjunto de los dichos y hechos de Mahoma, incluidos en el Hadith. Aunque este último libro provoca divisiones dentro del Islam, el Corán y la Sunna juntos constituyen las principales fuentes de la ley islámica.
EL CORÁN
El Corán, “La Lectura”, el libro sagrado del Islam, recoge literalmente en árabe la revelación hecha a Mahoma. El Profeta lo recitaba y sus discípulos lo recogían escrito fragmentariamente. A diferencia de la Biblia, el mensaje sagrado de este libro tiene un solo receptor: Mahoma.
El Profeta se define como eslabón final de una cadena de revelación divina a los hombres, que comenzaba con Abrahán (Ibrahim) y a la que habían pertenecido Moisés (Musa) y Jesús de Nazaret (Isa). La revelación tiene lugar en dos sitios: La Meca y Medina.
Se compone de 114 Suras (capítulos) ordenadas de forma decreciente según su tamaño, de la más larga a la más corta. Excepto la sura número 9, todas van encabezadas por la misma fórmula: “En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso”.
Hay que interpretarlo como una guía para la oración. Su contenido fundamental es el de la alabanza a Dios. A ello hay que añadir todo un conjunto de recetas y consejos que abordan diversas parcelas de la vida.
Algunos temas que trata son, por ejemplo, la mujer, que en algunas suras defiende la igualdad, mientras que en otras habla de la superioridad del hombre. En lo que se refiere a la herencia, el hombre hereda el doble que la mujer (aún así es una mejora porque antes ésta no tenía derecho a heredar). El velo es un mecanismo de defensa para no confundir a las creyentes con las esclavas. La Yihad es la legitimación de la defensa de la comunidad frente a los infieles que pretenden el desmembramiento de la misma. La Yihad no es ofensiva, sino defensiva, así que algunos autores piensan que está mal traducida por “Guerra Santa”. El Corán recoge temas judeo-cristianos en sus páginas. Además de la historia de Abrahán, especialmente en su línea de descendencia por Ismael, se habla de Jesús, aunque no se le considera Dios, sino un hombre con espíritu de Dios.
HADITH
Los hadiths o “dichos” son una colección tradicional de enseñanzas que provienen de Mahoma o de alguno de sus diez compañeros. Es una interpretación de la verdad revelada, no la verdad revelada en sí misma. Sirve de guía para muchos aspectos de la vida, pero muestra muy diferentes interpretaciones sobre un mismo precepto o hecho de la vida de Mahoma, llegando incluso a entrar en contradicción. Su aceptación ha provocado divisiones y luchas y ha dividido a los musulmanes en dos grandes grupos sunnitas y shiítas.
La normativa del Islam se fija en los dos últimos años de la vida del Profeta. Hay normas concretas relacionadas con usos y costumbres de carácter social y que afectan al matrimonio (la poligamia obliga a dar una vida digna a todas las esposas), a la alimentación (con la consabida prohibición del alcohol y el cerdo) y a la higiene (circuncisión, limpieza de dientes, abluciones o depilación de axilas y pubis).
Pero existen cinco pilares para el Islam que son una forma de amar a su Creador. Los Cinco Pilares del Islam son normas de obligado cumplimiento para todo buen musulmán.
SHAHADA. Profesión de Fe. Cualquier persona que declare y admita en la presencia de dos testigos como mínimo que “no hay más Dios que Alá y Mahoma es su Profeta”, ya es musulmán.
SALAT. Oración. Es la oración comunitaria, normalizada, ritualizada, acompañada de los movimientos precisos. Se hace cinco veces al día (al amanecer, mediodía, a media tarde, a la puesta de sol y a media noche). Tras la llamada a la oración del Muecín, el fiel tiene que disponerse a rezar. Según la hora de la oración, llevará implícita una serie de movimientos. El rezo es obligatorio a partir de la pubertad, aunque no es necesario hacerlo en una mezquita.
El creyente tiene que proceder a la oración en una situación de limpieza. Para ello utiliza el agua y se hace las abluciones en manos, pies, cara y nuca. Esto explicaría la proximidad de los baños públicos a la mezquita en todas las ciudades.
Para practicar la oración, el fiel tiene que situarse mirando en dirección a La Meca. En la mezquita esta dirección está marcada por un nicho llamado mihrab. Se tiene que orar descalzo para evitar la suciedad de la calle y sobre una alfombra (tanto si se reza en la mezquita como en la calle).
ZAKAT. Limosna. Es un precepto y no un consejo. Para el musulmán la riqueza en sí misma no es buena. Todos los musulmanes están obligados al pago del zakat, más o menos un 2’5% de la riqueza personal, impuesto que va destinado a la comunidad de creyentes y sobre todo para socorrer a los pobres. Es también una forma de distribuir con equidad la riqueza, que tiende a disminuir la disparidad entre clases y grupos.
SAW. Ayuno. Cuando llega el mes de Ramadán (el noveno mes del año lunar musulmán), toda persona que profesa esta fe debe abstenerse de comer, beber y mantener relaciones sexuales durante el día (están exentos ancianos, mujeres embarazadas, enfermos…). Hasta que no es de noche no se puede probar bocado ni saciar la sed. Ahora bien, la noche se convierte en una gran fiesta en la que se come y se reúnen los familiares y amigos. Es la manera de hacer acto de conciencia y, durante un mes, desligarse de lo meramente material para darle más importancia a lo espiritual. El fundamento religioso del ayuno en Ramadán es recordar a los ricos que también existe la pobreza.
HAYY. Peregrinación a La Meca. Es obligatoria una vez en la vida para todo aquel que pueda permitirse el viaje económica y físicamente. El viaje se realiza en el duodécimo mes del calendario musulmán. Para realizar el viaje, el fiel debe vestir dos prendas sin costuras de color blanco (Ihram) y calzado también sin costuras. El blanco de estas ropas simboliza la pureza con la que el fiel se dirige a los lugares sagrados y es costumbre utilizarlo después como sudario. Desde ese momento no puede afeitarse, ni cortarse el pelo o las uñas, ni puede mantener relaciones sexuales. Tampoco puede matar animales o arrancar la hierba fresca en un símbolo de amor y respeto a la naturaleza y la creación de Dios.
Una vez en La Meca, debe dar siete vueltas a la Kaaba en dirección contraria a las agujas del reloj. En las cuatro esquinas de la Kaaba se postra y hace reverencias. Luego debe hacer el mismo trayecto que hizo Agar buscando agua en el relato de la Biblia. Posteriormente van al monte Arafat y rezan y escuchan predicaciones. El cuarto día se trasladan a Mina, donde se sacrifica un cordero. El quinto día vuelven a la Kaaba y dan otras siete vueltas para eliminar las prohibiciones y tabúes que habían adoptado al llegar (menos matar animales y practicar sexo). El sexto día vuelve a Mina y tiene lugar la lapidación de Betilos, en la que se lanzan piedras en un pozo que representa las fuerzas satánicas.
Tras esta peregrinación, el musulmán vuelve purificado y libre de pecados, a la vez que toma conciencia de la fuerza del Islam, al experimentar de cerca y convivir con las gentes de los diversos pueblos que profesan la fe.
Los rituales más importantes del Islam son los Cinco Pilares. Los ritos de paso, rituales que marcan las diferentes etapas en la vida de un individuo y la familia, también son importantes. La familia es el centro de la comunidad islámica y las ceremonias religiosas incluyen a menudo a toda la familia.
TEMPLO. El templo en el que se reúne la comunidad a rezar es la Mezquita: los edificios más importantes del Islam. Son centros para la comunidad y para la educación, así como lugares de culto. Aunque su diseño varía en las diferentes partes del mundo, tienen dos partes principales: una zona interior para rezar y un espacio exterior, normalmente un patio. En éste es habitual encontrar lugares para poder realizar las abluciones. Los musulmanes se lavan antes de rezar.
Mahoma tuvo un sueño en el que oía una llamada a la oración. Por ello ordenó a uno de sus compañeros que convocara a los fieles a la oración cinco veces al día. A esa persona se le llama Muecín y las mezquitas se construían con unas torres llamadas Minaretes, donde el muecín podía permanecer de pie y convocar a los fieles.
El interior de la mayoría de las mezquitas es sencillo y sin adornos, pues se piensa que la ornamentación distrae a los fieles. La sala de oración es el área principal. Debe estar orientada hacia La Meca. Dentro de la sala, hay un nicho llamado mihrab que señala la dirección de La Meca (quibla). El imán permanece a un lado del mihrab mientras dirige la oración. Lo hace desde el Mimbar, una plataforma escalonada. El imán nunca predica desde el escalón superior, pues está simbólicamente reservado a Mahoma.
En las Mezquitas no hay asientos, pues el culto implica que esté de pie, de rodillas y postrado. En las más grandes puede haber un balcón para las mujeres; si no existe, las mujeres rezan separadas de los hombres.
Los musulmanes se descalzan antes de entrar en la Mezquita y utilizan alfombras para la oración (tanto en la mezquita como fuera). Algunas de esas alfombras tienen brújula para indicar la dirección de La Meca.
SACERDOCIO. El Imán es el líder de la comunidad religiosa. Aunque no es oficial, son venerados por su conocimiento del Corán y normalmente dirigen las oraciones, dirigen sermones y ofician bodas. No es un sacerdote propiamente dicho, pero asume labores que en otras religiones se reserva a estas personas.
FIESTAS. Las fiestas musulmanas se celebran como respuesta a mandatos del Corán o para celebrar acontecimientos de la vida del Profeta. Las dos primeras son las fiestas más importantes.
Id Al-Fitr: Señala el fin del ayuno al acabar Ramadán. La gente da gracias por haber sido fuerte para cumplir el ayuno. Las calles y edificios se iluminan, se venden dulces en mercados y bazares, se intercambian postales y la gente hace regalos y da dinero a niños y pobres.
Id Al-Adha: La fiesta del sacrificio de cuatro días es el clímax de la peregrinación a La Meca. Los peregrinos sacrifican un animal en Mina para recordar a Ibrahim (Abrahán).
Día de la Hégira: Es el comienzo del año islámico.
Muharraq: Los musulmanes shiíes conmemoran la muerte del nieto de Mahoma Husayn en la batalla de Kerbala. Algunos shiíes caminan por las calles cubiertos de sangre de animales para simbolizar su tristeza y dolor.
ETAPAS DE LA VIDA.
El Nacimiento, considerados un regalo de Alá. El padre susurra en el oído derecho del bebé la llamada a la oración, le pone un poco de miel en la lengua y, a menudo, le rasura la cabeza como símbolo de pureza.
A los bebés se les suele hacer la Circuncisión, con el mismo significado que los judíos.
El Matrimonio con frecuencia suele acordarse entre los padres. El Corán permite a un hombre tener hasta cuatro mujeres pero tiene que mantenerlas. En la práctica la mayoría de matrimonios son monógamos. Se puede celebrar en casa del novio, la novia o en la mezquita y suele presidir un imán.
La Muerte se celebra envolviendo al cadáver en un Ihram y se le lleva a la mezquita para las oraciones fúnebres. El cuerpo es enterrado lo más pronto posible y se coloca en una sencilla tumba señalada por un montículo de tierra.
El Islam está dividido actualmente en varios grupos. Los más importantes son dos:
SUNNÍES. Aproximadamente el 90% de los musulmanes. Su nombre proviene de la palabra “sunna” o sendero, que hace referencia al camino de Mahoma. A diferencia de los Shiíes, reconocen a los primeros califas como los verdaderos sucesores de Mahoma. Muchos grupos han roto con la corriente principal sunní.
SHIÍES. Es una de las ramas más importantes del Islam. Su nombre significa “grupo de ‘Ali”. Creen que ‘Ali y sus descendientes son los verdaderos líderes de la comunidad islámica. Ponen mayor énfasis en el sufrimiento y el hijo de ‘Ali, Husayn, es reverenciado por su martirio en Kerbala. En el año 680. El shiísmo ha desarrollado su propio sistema legislativo. La revolución iraní creó una conciencia shií más radical. Son mayoría en Irán y el sur de Irak, aunque hay diferentes grupos dentro del Shiísmo.
SUFISMO. Es la rama mística del Islam. Dan una gran importancia a la relación personal con Dios. Tienen ritos que incluyen música, cantos, danzas y ejercicios de respiración. Resalta la humildad y la preocupación por los demás.
FUNDAMENTALISMO. Los fundamentalistas islámicos creen que el Islam es un sistema completo que abarca asuntos tanto públicos como privados y en el que puede aplicarse la Escritura en todos los aspectos de la vida: familia, política, economía, ley… Es, en parte, una respuesta al mundo occidental y al modernismo islámico.
LA MUJER. En el seno del Islam también hay movimientos feministas que defienden la igualdad entre sexos. Arguyen que en tiempos del Profeta se daba más libertad a las mujeres.
Aunque el Islam recomienda ropas modestas tanto para hombres como para mujeres, no especifica que las mujeres deban cubrir su cuerpo. Tradicionalmente, sin embargo, las mujeres se tapan la cabeza, las piernas y los brazos, a menudo con un Chador, una túnica que cubre todo el cuerpo. Durante siglos, las mujeres musulmanas han llevado tradicionalmente el Hijab o velo. En algunas zonas incluso se lleva un segundo velo que tapa el rostro. En países liberales, las mujeres musulmanas prefieren vestir al estilo occidental cubriendo discretamente su cabeza con un pañuelo.